martes, 18 de septiembre de 2012

Toño el barrendero


No les mentiré, a veces batallo para tener una idea sobre que escribir, hay ocasiones en las que ni leyendo, ni tomando café, ni haciendo sacrificios satánicos encuentro un buen tema, o mas bien, la inspiración para desarrollarlo como se debe.

Es en esos momentos cuando decido salir a la calle y mirar el cielo, a la gente, a los perros apareándose y en algunas ocasiones a la gente apareándose...con los perros.

Ya pues, dejando de lado el bestialismo, la verdad es que a veces cuando no se puede generar un tema sobre el cual escribir, lo mejor es salir y platicar con la gente, pues puede que de esta interacción surja una nueva perspectiva que active la creatividad en el cerebro o aprendas groserías nuevas.

El otro día conocí a un señor en la parada del camión, se acerco a pedirme dinero o un cigarro y aunque yo no tenia lo uno ni lo otro este sujeto se sentó frente a mi y comenzó a platicarme que en estas fechas escaseaba el trabajo para el.

Su nombre es Toño (como dato curioso, es el tercer Toño en situaciones precarias que conozco en la calle) y a pesar de tener pinta de cholo resulto ser un tipo agradable, me comentaba que ese día nadie había querido que le barriera el porche, y que por lo tanto solo tenia 15 pesos de los cuales se iba a gastar 12 en el camión para regresar a su hogar.

Sinceramente, yo pensaba que en cualquier momento tomaría las tijeras para jardín que llevaba consigo y las utilizaría para asaltarme, de hecho, había hasta planeado para donde correr o en dado caso como golpearlo si la situación así lo exigía, pero después de unos minutos me di cuenta que Toño estaba pasando por uno de esos días donde la vida se ve difícil y como mínimo se busca consuelo compartiendo las preocupaciones con alguien que este dispuesto a escuchar.

Me contó que a pesar de lo difícil que esta su situación, el jamás ha considerado el irse por "rumbos malos" pues tiene una familia a la cual cuidar y que prefiere mil veces trabajar todo el así bajo el sol por poco dinero antes que empezar a ganar "lana fácil".

Toño se mostró muy orgulloso de mantener a sus hijas en la escuela pues según sus palabras lo único que les iba a poder dejar era la educación, y que con eso bastaba para que tuvieran un mejor futuro y vivieran mejor que el.

Antes de subir a mi camión, Toño intento venderme su reloj por 20 pesos, y la verdad es que de haberlos tenido a la mano se los hubiera dado, pero por lo pronto lo único que puedo hacer es ventilar toda su vida a través de un articulo que saldrá en el periódico.

No soy un tipo que se conmueva fácilmente, y esta no es la excepción, pero si algo aprendí de mi breve interacción con este personaje es que sea cual sea la situación uno debe de saber priorizar y sostenerse en esos valores, de ese modo evita caer en las trampas que utilizan el dinero fácil como carnada y terminan hiriendo a las personas que dependen de nosotros.

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