domingo, 20 de mayo de 2012

MAS CUENTOS CORTOS.


LA REALIDAD TAL CUAL.

Al abrir la puerta del cuarto de Ángel, Mauricio se petrifico.

Su amigo se encontraba tirado en el piso con una herida larga y profunda que iba de un lado a otro en su abdomen y que desde su ombligo subía hasta el esternón.

“ven!” le dijo Ángel con la voz entrecortada por la sangre que brotaba de su boca.

Mauricio se acerco y se arrodillo junto a el, gritando que había que llamar a una ambulancia y preguntando que era lo que había sucedido, Ángel coloco su mano sobre la boca de su amigo y le dijo:

“he visto la realidad tal cual es, no te conformes con las sombras en la pared, el mundo es hermoso en realidad.” luego de decir esto cerro los ojos y su cuerpo se desvaneció dejando atrás solo una mancha de sangre en el piso y a su amigo al borde de la locura.

NI YO NI YO.

Por la mañana me despertó alguien tocando a la puerta de mi casa, no esperaba a nadie a esas horas y molesto me levante para ir a abrir.

“quien es!?” grite fingiendo enojo en mi voz para ahuyentar a la inesperada visita.

Pasaron unos segundos y como respuesta volvieron a tocar, así que intrigado tome el bat que guardo detrás de uno de los sillones del recibidor y abrí lentamente la puerta.

Era yo quien me visitaba, no lo hacia seguido pues me era un poco incomodo el recibirme y mas a tan tempranas horas, de cualquier modo sonreí y me invite a pasar. Me salude con un abrazo y me encamine a la cocina donde me ofrecí un café, luego me senté conmigo mismo en la sala y durante varias horas tuvimos una conversación que parecía profunda pero no me informaba de ningún evento nuevo.

Ni yo ni yo nos sentíamos cómodos, pero las visitas eran algo obligado y de algún modo necesario pues de las conversaciones que sostengo conmigo mismo siempre sale algo valioso.


HOMBRE NECESARIO.

Conocí una vez a un señor que se jactaba de ser un “hombre necesario”, siempre cuidaba lo que comía y procuraba ejercitarse todos los días pues no quería partir del mundo antes de tiempo y dejarnos abandonados.

Algunas veces se entristecía mucho pensando en lo que seria del mundo sin el y lloraba.

NUCA.

Una vez me contaron de un hombre que podía morderse su propia nuca, y aunque hasta la fecha no lo creo, no dejo de pensar en eso.

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