lunes, 28 de mayo de 2012

LA OTRA VEZ FUI A UN...


 CIRCO SOBRE HIELO.


La semana pasada conseguí pases de cortesía para ir a un espectáculo sobre hielo (circo fresco y sin animales si me lo preguntan a mi) y como soy de los que piensan "gratis hasta las puñaladas" decidí aventurarme e ir a disfrutar del espectáculo solo para variar un poco mi rutina diaria de sentarme en el porche y gritarle a los peatones que no pisen mi jardín.

Debo decir que el show me genero grandes expectativas pues tiene una zona VIP con bebidas gratis y el boleto mas barato era de 120 pesos, que no se ustedes, pero para mi eso es una pequeña fortuna que de haber tenido que gastarlos hubiera preferido invertirlos en alcohol barato y las maquinas esas en las que tienes que sacar peluches con una garra de metal (una vez gaste el dinero en ambos y desde entonces no puedo entrar a Wal-Mart y tampoco puedo estar a menos de 250 metros de una escuela primaria).

El caso es que esa noche limpie muy bien mi sombrero de copa y pulí el lente de mi monóculo para disfrutar de un espectáculo que daba la impresión de ser "lo nunca visto". Me ahorrare algunas palabras y desde ahora les digo que no me gustó, me pareció la versión circense de una película de Pedro Almodóvar, pero aun así aprendí algunas cosas que les compartiré en las siguientes líneas:

1.- El patinaje sobre hielo es divertido... pero solo los primeros 15 minutos, luego de eso se vuelve aburrido y repetitivo, suena asombroso porque si lo piensas son gente que se desliza por el hielo con navajas amarradas a los pies, pero si utilizas esa habilidad para bailar coreografías noventeras entonces ya no es tan cool.

2.- Las botargas dan miedo... mas o menos a la mitad del espectáculo aparecieron botargas del chavo del ocho y de los siete enanitos, no te miento lector, todo el tiempo que estuvieron en el escenario estuve imaginando que en algún momento se revelaría que no eran gente disfrazada si no horribles creaturas de pesadilla y sentí miedo, de hecho, creo que a todo el publico (con excepción de los niños) se nos helo la sangre.

3.- Todo esta bien pin"#$ caro... al principio del espectáculo fui a comprar una soda de lata y unas palomitas extra chicas, cada uno costo treinta pesos, fue tal mi indignación que le dije al señor que las vendía que mejor me la rayara. Por eso ultimo me cobro 50 pesos.

4.- Los niños son un mercado fácil... durante el intermedio entraron varios señores vendiendo palos de plástico con foquitos pegados a los cuales se referían como "espadas galácticas luminosas" y los mismos palos pero con una estrella en la punta se llamaban "varitas luminosas de princesa", no estoy seguro del precio pero si unas papas costaban cuarenta pesos, esas cosas de seguro costaban el doble y la mitad del alma, todos saben que no hay nada mas chafa y mas caro que los juguetes del circo y aun así en un minuto vi por lo menos a cuatro niños llorando para que les compraran un juguete, yo por lo menos conserve mi dignidad y me compre mis espadas con mi propio dinero.

5.- Los circos de ahora no son los de mi infancia... cuando escuche las palabras "circo sobre hielo" a mi mente vinieron imágenes de changos lanzando bolas de nieve y leones patinando mientras los jineteaban perros chihuahua con tutús, resulta que ya casi ningún circo utiliza animales en sus funciones pues se ve como algo cruel, pero de algún modo hacer que el publico se siente en tablas quebradizas colocadas a metros sobre el suelo es perfectamente aceptable.

                
 La forma mas pura de entretenemiento.



6.- Ser payaso es ser sexy... innegablemente el payaso se robo la función esa noche, (yo soy una persona amargada y aun así logro sacarme algunas risas) a todo el mundo le cayo bien y al momento de salir podía escuchar a todas las muchachas hablando sobre lo gracioso y guapo que estaba mientras el conserje del lugar se dedicaba a barrer todas las pantaletas que se encontraban regadas en el piso.

No todo en el circo fue terrible, pero me tomo muy en serio mi responsabilidad como escritor d artículos de opinión y por lo tanto no considero para nada ridículo que un hombre adulto este publicando reseñas de shows infantiles.

domingo, 20 de mayo de 2012

MAS CUENTOS CORTOS.


LA REALIDAD TAL CUAL.

Al abrir la puerta del cuarto de Ángel, Mauricio se petrifico.

Su amigo se encontraba tirado en el piso con una herida larga y profunda que iba de un lado a otro en su abdomen y que desde su ombligo subía hasta el esternón.

“ven!” le dijo Ángel con la voz entrecortada por la sangre que brotaba de su boca.

Mauricio se acerco y se arrodillo junto a el, gritando que había que llamar a una ambulancia y preguntando que era lo que había sucedido, Ángel coloco su mano sobre la boca de su amigo y le dijo:

“he visto la realidad tal cual es, no te conformes con las sombras en la pared, el mundo es hermoso en realidad.” luego de decir esto cerro los ojos y su cuerpo se desvaneció dejando atrás solo una mancha de sangre en el piso y a su amigo al borde de la locura.

NI YO NI YO.

Por la mañana me despertó alguien tocando a la puerta de mi casa, no esperaba a nadie a esas horas y molesto me levante para ir a abrir.

“quien es!?” grite fingiendo enojo en mi voz para ahuyentar a la inesperada visita.

Pasaron unos segundos y como respuesta volvieron a tocar, así que intrigado tome el bat que guardo detrás de uno de los sillones del recibidor y abrí lentamente la puerta.

Era yo quien me visitaba, no lo hacia seguido pues me era un poco incomodo el recibirme y mas a tan tempranas horas, de cualquier modo sonreí y me invite a pasar. Me salude con un abrazo y me encamine a la cocina donde me ofrecí un café, luego me senté conmigo mismo en la sala y durante varias horas tuvimos una conversación que parecía profunda pero no me informaba de ningún evento nuevo.

Ni yo ni yo nos sentíamos cómodos, pero las visitas eran algo obligado y de algún modo necesario pues de las conversaciones que sostengo conmigo mismo siempre sale algo valioso.


HOMBRE NECESARIO.

Conocí una vez a un señor que se jactaba de ser un “hombre necesario”, siempre cuidaba lo que comía y procuraba ejercitarse todos los días pues no quería partir del mundo antes de tiempo y dejarnos abandonados.

Algunas veces se entristecía mucho pensando en lo que seria del mundo sin el y lloraba.

NUCA.

Una vez me contaron de un hombre que podía morderse su propia nuca, y aunque hasta la fecha no lo creo, no dejo de pensar en eso.