viernes, 3 de febrero de 2012

Anecdota 1

ENCUENTROS FANTASMALES RUTINARIOS.



¿se han fijado como de repente su mente hace relaciones extrañas y terminan relacionando, no se, un olor con alguna emoción que a su vez los remonta a un momento de su niñez? yo se que si, a todos nos pasa y de hecho muchos tenemos una que otra relación de este tipo que se pasa de rara, por ejemplo yo relaciono el sonido de martillazos con la hora de dormir durante mi infancia.

para mi esto equivale a una canción de cuna.


la historia detrás de esto es curiosa y llena de detalles sexys y explosiones, pero les daré la versión resumida para no ocupar mucho de su tiempo.
Desde que era una pequeña larva humana ( y hasta mediados de la horrible pubertad) recuerdo que varias veces a la semana, durante las noches, se oían martillasos en una de las paredes de la casa. Se escuchaba como si el vecino estuviera colocando clavos en la pared e incluso a veces parecía como si movieran los muebles de un lado a otro, claro que como en cierto modo crecí escuchando estos ruidos, en ningún momento me pareció raro o desconsertante, para mi igual y eran fanáticos indecisos del feng shui.

Era tan común oír estos sonidos, que ya habían pasado a ser simples ruidos de fondo, era como escuchar los carros pasar frente a la casa o el sonido que hacen los refrigeradores de repente, incluso recuerdo haber estado solo de noche en la planta de abajo viendo la tele y escuchando el arrastrar de los muebles de la casa del vecino y los continuos martillasos.

Total que un día mi mamá se topa en la tienda a la vecina y le pregunta por los ruidos con la intención de que deje de hacerlos pues había días en los que le provocaban dolor de cabeza y la vecina le contesta sorprendía que ¡ella pensaba que eramos nosotros quienes se ponían a martillar y a mover muebles en las noches!.

Escuche cuando mi madre le platicaba a mi papá sobre su charla con la vecina, y como buen niño metiche participe en la conversión, no recuerdo cual haya sido mi reacción en especifico pero los días siguientes el sonido de los martillos nos ponía medio nerviosos.

Total, un día la vecina llama a un sacerdote para que le exorcice la casa pues esta segura que lo que sea que produce los sonidos habita con ella. Jamas volvimos a escuchar el martilleo ni el arrastrar de los muebles de nuevo, la vecina se mudo a otra casa y lo mas probable es que los nuevos vecinos no sepan de esto, algún día habra que contarles.





3 comentarios:

  1. Como investigador de los paranormal que soy, y que quede claro que no soy un RECOPILADOR de informacion sino un profecional de la investigacion paranormal debo de decir que lo mas probable es que entre el espacio filosoficamente infinito que separaba las dos casas algo asi
    http://www.youtube.com/watch?v=mO_u-EkJZ8E estuviese sucediendo.

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    1. tomare su opinión muy en cuenta, pues soy un aficionado al tema.

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